Al volante del Alpine A110, un digno sucesor para un deportivo mítico

0
69 views

La espera ha terminado. Nos hemos puesto al volante de uno de los deportivos más esperados: el primer modelo de la nueva Alpine, el A110, un nombre de esos que quedan en la memoria de todos los aficionados al automóvil y que, por tanto, obligan al fabricante que lo reedita (en este caso Renault, a través de la marca Alpine) a dar lo mejor de sí mismo.

Marca motor ha tenido la posibilidad de conducir el Alpine A110 ‘Premiere Edition’, una serie especial de lanzamiento de la que se han hecho 1.955 unidades, todas ellas ya vendidas. Treinta de ellas corresponden a España y se empezarán a entregar a partir del primer trimestre del año que viene. Su precio en nuestro país es de 61.500 euros.

Aunque ya os hemos ido contando datos sobre el nuevo Alpine, no está de más recordar sus puntos básicos. El A110 es un coupé compacto y biplaza con 4,18 metros de largo, 1,8 metros de ancho y sólo 1,25 metros de alto, propulsado por un motor turbo de cuatro cilindros que cubica 1.8 litros de gasolina y tiene origen Nissan.

Está situado en una posición central trasera y da 252 caballos con un par motor de 300 Nm desde 2.000 revoluciones por minuto. El cambio es automático de doble embrague y siete velocidades y el propulsor envía toda su fuerza al eje trasero. Como el original.

Un dato clave es del nuevo Alpine es su peso: apenas 1.103 kilos con un reparto de masas del 44% delante y el 56% detrás. Sus frenos viene firmados por Brembo, con pinzas en el color azul típico de la marca y para los neumáticos han optado por unos Michelin de 18 pulgadas con medidas de 205/40 delante y 235/40 detrás.

Un torrente de sensaciones

Dicho esto, nos ponemos al volante. Las sensaciones se elevan ya de inicio al escuchar el petardeo del escape cuando levantamos el pie del acelerador. No hay palanca de cambios sino tres botones en la consola central: D, N y R (D para la marcha hacia delante, N de punto muerto y estacionamiento y R de marcha atrás). Los más observadores habréis detectado que son unos mandos idénticos a los que utiliza Alfa Romeo en el 4C y también su marca hermana Abarth.

Una vez sentados en los asientos tipo bacquet de Sabelt -que sujetan muy bien el cuerpo- iniciamos la marcha en modo normal y nos adentramos por la Provence francesa. Maravillosas carreteras, sinuosas aunque con mucho tráfico.

El Alpine A110 acelera de 0 a 100 km/h en 4,5 segundos, pero más que por la cifra en sí (que ya es muy buena), nos tenemos que dejar guiar por su buena relación peso/potencia, que provoca un subidón de adrenalina en cada aceleración.

Pasamos a modo Sport pulsando el botón rojo del volante. El petardeo del escape se eleva, al mismo tiempo que nos pone alerta. Enfilamos las primeras curvas enlazas rápidas con un firme en mal estado y con una temperatura exterior de 2 grados tras una noche gélida.

La sensación de agarre del coches es directamente proporcional a lo deprisa que podemos entrar en las curvas. Deslizamos, pero cuando el A110 se va a ir de atrás, lo percibes. No es traicionero. Es mucho más agresivo un Alfa Romeo 4C.

Tras varios kilómetros en modo Sport, damos un paso más y nos ponemos en modo Track. Aquí el cambio deja de ser automático y pasa a ser gestionado por completo por el conductor a través de dos grandes levas fijas situadas detrás del volante. Manos en posición 10 y 10 minutos de la mañana según las manecillas del reloj y con los dedos meñique y anular de la mano izquierda bajamos y con los de la derecha subimos marcha.

Aquí la permisividad del coche es mayor gracias a un buen tarado del control de estabilidad, que se puede desconectar del todo. Por una carretera muy sinuosa, estrecha y cortada en sus laterales, hemos podido ir muy rápido. Hemos cometido varios errores al llegar pasados a una curva pero la dirección es tan directa y eficazque corrige la trayectoria con celeridad, aumentando la seguridad.

Los neumáticos y el aplomo que da el chasis de aluminio contribuyen a afianzar esa sensación de solidez al volante. El Alpine A110 es un vehículo para disfrutar de lo lindo en el día a día y sin que la dureza de la suspensión nos quite los empastes o nos maltrate los riñones.

Este Alpine A110, que más adelante tendrá unas versiones Pure y Legende entre 57.000 y 65.000 euros en España (se presentarán en el Salón del Automóvil de Ginebra y llegarán al mercado después del verano) se podría decir que está cerca de un Porsche 718 Cayman, es más utilizable en el día a día que un Alfa Romeo 4C (que es más un coche de carreras que de calle) y tiene más deportividad que un Audi TT TFSI de 230 caballos. El Jaguar F-Type sería más un GT (Gran Turismo) y por las angostas carreteras de la Provence se vería más penalizado.

Fuente: http://www.marca.com/motor/modelos-coches/2017/12/21/5a3b90d1268e3e427c8b45c3.html

Renault Alpine 2017

Alpine Cup

Renault