El legendario Ford Mustang GT Fastback de 1968 conducido por el actor estadounidense Steve McQueen en la película de culto “Bullitt” del mismo año, se convirtió este año en el modelo de este auto más caro de la historia y el más costoso en una subasta.

El icónico auto fue subastado por la astronómica cifra de 3,74 millones de dólares (unos 3,37 millones de euros) este 10 de enero durante la subasta de la reconocida casa Mecum Auctions en Florida.

El coche de color verde oscuro se usó en la mayor parte de las tomas y fue manejado por McQueen en diversas escenas de la cinta, entre las que destaca una persecución en las calles de San Francisco, que es calificada una de las más emblemáticas de la historia de Hollywood, ya que presentó lo que muchos consideran la primera escena de persecución de autos en el cine moderno, con una duración de casi 10 minutos.